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lunes, 25 de noviembre de 2013

Weihnachtsmarkt

No me voy a explayar porque ni tiempo ni ganas tengo, solo diré que... ¡Ya están aquí los mercados navideños! Me pone de buen humor verlo todo tan bonito, con las luces y los buenos olores que salen de los puestecitos de comida. Ahora solo falta que nieve y ya será ambiente navideño 100%.

¡Alegría para todos!


viernes, 22 de noviembre de 2013

El buen servicio y las diferencias culturales

Ya sé que muchas veces me quejo porque la fama de eficientes de los alemanes no siempre se cumple (véase la batalla de un mes que tuve con los de Internet para que me lo arreglaran...), pero la verdad es que muchas veces tienen detalles que no he visto nunca en España. Hace un año, cuando llegué a Alemania, acompañé a mi entonces compañero de piso (un inglesito loco, algún día os hablaré de él y alucinaréis) a buscar trabajo en una ETT. Para mi sorpresa, cuando nos atendieron nos preguntaron que si queríamos té, café, agua, cola, galletitas... Ya había visto algo parecido en Bélgica, y en la misma ETT, así que pensé que igual era un detalle que caracterizaba a esta empresa en concreto. Sin embargo, más adelante fui a abrirme una cuenta de banco y, para mi sorpresa, me volvieron a ofrecer bebidas. Por una vez, accedí y pedí agua... y me la trajeron con gas. Es mi pequeño trauma desde que estoy aquí, pero ese también es otro tema. Y finalmente, el otro día fui a una óptica (¡una óptica!) y me volvieron a ofrecer que si café, que si té... Vamos, no sé, pero hasta ahora no he visto esto nunca en España, y creo que uno de los motivos puede ser simplemente cultural. En España, nos educan desde pequeños a rechazar lo que nos ofrecen cuando estamos de invitados en casa de alguien. Más o menos, el ritual es algo como...

*Anfitrión invita - invitado rechaza - anfitrión insiste - invitado asegura que no, que de verdad, estoy bien - anfitrión insiste una tercera vez - invitado acepta*

En otras culturas, sin embargo, cuando el invitado rechaza la oferta no se le suele insistir, porque si dice que no quiere tomar nada, será porque no tiene sed. Así de simple y lógico. Y si tienen sed, pues dirán que sí, si es que para eso los alemanes son muy directos y sinceros. Pues digo yo que igual es este el motivo por el que ofrecen cosas: porque de verdad las van a aceptar. Apuesto a que los españoles debemos de ser los únicos pringados que rechazamos las bebidas; igual hasta es de mala educación y todo, vete a saber. Por supuesto, estoy generalizando, pero por lo general, es así. ¿Tenéis alguna experiencia por el estilo? ¿Qué otra teoría tenéis para que aquí ofrezcan cosas mientras que en España ya ni caramelitos nos dan? ¿Será la crisis? ¿Qué os parece que ofrezcan bebidas mientras te atienden? No sé, pero a mí no me parece muy normal estar bebiéndose un café mientras te gradúan la vista o te preparan el interminable papeleo en el banco para abrirte una cuenta, con todos los folios y carpetas de por medio y todo... Yo no lo acabo de ver.

martes, 19 de noviembre de 2013

Cómo volverse majara en 2 minutos...

...y aprender una palabra nueva: Rhabarber (ruibarbo, una planta raruna que viene de Ucrania, según la Wikipedia). Después de ver el vídeo entero, parece una palabra facilísima y te suena hasta fluida y bonita. La verdad es que el vídeo es divertido, y si prestas atención aprendes bastante sobre la formación de sustantivos en alemán, así que no tenéis nada que perder, ¡echadle un ojo!

Eso de hacer un pastel de ruibarbo me recuerda, dicho sea de paso, a cuando me enteré de que existía algo llamado Mohnkuchen, que yo interpreté como pastel de amapola. Aluciné pensando cómo hacían para descomponer la flor y hacer de ella (pétalos incluidos, qué asquito) una pasta negra con la que luego harían pasteles. Luego resultó que son semillas de amapola, simplemente... Minipunto para mi brillante intelecto.

 ¡Aquí os dejo el vídeo!




(Me gusta más esta otra versión, se entiende mejor y está mejor contada)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cosas raras que veo por Alemania IV

Bienvenidos a la nave del misterio. Hoy nos enfrentamos al espeluznante caso del plato y la cuchara que se hallaron en la madrugada del 13 de noviembre en el rellano de nuestra telespectadora anónima (servidora). ¿Un mensaje del más allá? ¿La amenaza de un vecino desquiciado? ¿Es así como se devuelven los platos entre vecinos? Y si un día les pido sal, ¿se la tengo que devolver desparramada en ese tramo de la escalera? Estos misterios nunca dejan de sorprendernos, queridos amigos.


lunes, 11 de noviembre de 2013

Sensaciones que se repiten

Este post no tiene mucho que ver con la vida en Alemania; es más bien sobre la vida misma. He pasado unos días de vacaciones en España y la verdad es que ha habido cosas que me han quitado un poco el sueño, preocupaciones sobre cosas pendientes aquí, y a mi vuelta me he encontrado con una "sorpresa". Me ha sorprendido muchísimo el frío que hace, el ambiente fresco que se respira, y me he sentido exactamente igual que hace un año. Es una se esas sensaciones extrasensoriales que se tienen, como cuando hueles algo que automáticamente te devuelve a un momento o lugar determinado del pasado. Y eso me ha aliviado de todas mis preocupaciones: hace un año, hacía prácticamente el mismo frío que ahora, se respiraba el mismo ambiente, y tenía preocupaciones parecidas. Sin embargo, en todo este tiempo han cambiado muchas cosas. Hace un año, a estas alturas, no tenía ni la mitad de lo que tengo ahora, no sabía qué me esperaba, no conocía cómo funcionaban las cosas aquí... En definitiva, los problemas de hace un año me parecen ahora agua pasada, quedaron atrás, y he visto que lo que entonces me parecía tan importante o difícil ya pasó, y a día de hoy no significa nada. Eso me anima porque sé que, en un tiempo, miraré atrás y pensaré en lo que ahora tanto me angustia y pensaré "pues menudas preocupaciones tenías, si todos los problemas fueran eso...". Y es que no hay nada que el tiempo no pueda solucionar, el tiempo y la voluntad de cada uno. Y los buenos amigos, los buenos consejos, la buena compañía, ya sea cerca o lejos. Y esta ráfaga de positivismo gracias al frío, a volver a sentir esa sensación tan peculiar que se tiene en el norte de Alemania en estas fechas, con los mercados de navidad a la vuelta de la esquina, la nieve que no tardará en dejarse caer, y vuelta a empezar, vuelve el invierno, y por un momento vuelvo al año pasado. Solo que todo es diferente ahora, pues soy mucho más feliz, y eso no lo debería olvidar con tanta facilidad.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Cosas raras que veo por Alemania III

Ya os hablé de los sabores raros que tenía la Fanta o el Ice Tea en Alemania, pero algo que también me hace gracia es el cacao en polvo pero de sabores como vainilla, frambuesa o plátano. Tengo mucha curiosidad por saber a qué sabrá; me animaría a comprarlo pero no me atrevo a que me salga rana y tener que tirar la pedazo de lata. ¿Alguien ha probado algo de esto?






Nota: he estado un buen rato intentando recordar/buscando el código ASCII para la interrogación abierta hasta que me he dado cuenta de que, estando en un teclado español, sí tenía la tecla. Lo mismo para la ñ y para los acentos... ¡Qué follón acostumbrarse a los teclados alemanes y olvidar cómo van los españoles!